Hace unos dias lei en un blog una historia sobre un encuentro de la vida entre dos personas y estas con un tercero, la primera vez en España y a los 15 años en un cafetin de Marruecos. La historia es bella y pertenece a un buen internauta llamado Ximo. Esta en mi lista de amigos e invito a leerla. En mi familia, a mi abuelo materno le paso una historia curiosisima y que le salvo la vida. Es absolutamente veridico por raro que parezca. Todos mis antepasados conocidos ( hasta bisabuelos ) fueron emigrantes por esos mundos de Dios, y mis abuelos paternos (ambos emigrantes en Francia ) se conocieron y se casaron de muy jovencitos. Al poco tiempo tuvieron dos hijas gemelas las cuales fallecieron de pequeñas de meningitis. Hablo de alla por los años 20 del siglo pasado. En la ceremonia de bautizo logicamente hubo un padrino que era un compañero de trabajo de mi abuelo que era pintor de brocha gorda. Trascurrio el tiempo, nacio mi madre en Burdeos, ciudad de origen de toda esta historia, mis abuelo vinieron a España de viaje a ver a unos familiares en Asturias y en plena estancia estalla la guerra civil española. Mis abuelos pasan sus penurias en una aldea de Mieres ( Asturias ) llamada Valdecuna ( donde los famosos martires ) y entre sustos, tiros y calamidades, llega un dia en que hay una denuncia de una vecina que tenia envidia sobre unos prados que eran de unos familiares de mi abuelo y esa denuncia llega a manos de alguien y ese alguien ordena a un peloton que vaya a buscar a mi abuelo con bastantes malas intenciones. Asi que una madrugada llaman a la puerta de la casa y mi abuela muerta de miedo abre la puerta y ve a unos tipos que preguntan por mi abuelo. Mi abuelo dice que esa persona por la cual preguntaban era el y cuando todo parecia encaminado a un inminente paseo del cual ya no se regresaba, el jefe de la partida de "buscadores ", asombrado dice: Coño, pero si tu eres A........... ( el nombre de mi abuelo ). Mi abuelo sin salir de su asombro reconoce alli.... !! al padrino de sus hijas !!, del cual desde hacia años no sabia nada ( esto fue nada mas acabar la guerra y mis abuelos llevaban ya unos años en España por culpa del conflicto ). Asi que con esta tremenda coincidencia, la denuncia se rompio, se dieron un gran abrazo y todo tuvo un final muy feliz para mi abuelo. De una ciudad como Burdeos en los años 20 a una aldea muy pequeña de Asturias casi 20 años despues ¿ es o no gran casualidad ? dejo este testimonio escrito por primera vez como un granito de arena ya que creo firmemente que algo hay en esta vida que nos depara sorpresas a veces tragicas pero otras muchas muy buenas.

Hola, gracias por añadirme como amigo, un abrazo
Hola querido Jaordo: Pues sí que fue una coincidencia feliz en este caso para tu abuelito, pero es triste pensar que la vida de una persona dependa de un hecho incierto. Qué terrible injusticia hubiera sido si ese señor no lo reconoce como su compadre. O al contrario, imagínate que hubiera sido una persona que lo conociera y no gustara de él. Entonces el desenlace hubiera sido muy distinto. Nada, Jaordo, que la justicia humana muchas veces cojea. Muy interesante la anécdota y me gusta como la relataste. Un abrazo.
La vida tiene golpes soprendentes, un familiar mío en plena guerra civil, salió unos minutos para fumarse un cigarillo se alejo unos metros de la tienda de campaña, y eso le salvo la vida, todos sus compañeros que estaban dentro fallecierón, creo que fué por una granada (el explosivo no me acuerdo exactamente cual era), la vida parece que tenga decidido cuando ha llegado el momento de cada persona.
Besos
Efectivamente en la vida hemos oído multitud de historias que demuestran que hay un destino mágico. ¿Y ésas personas que después de un noviazgo de adolescentes, se reencuentran al cabo de años en ciudades muy distantes y se vuelven a unir, suiguiendo juntos toda una vida....? La vida es Mágica.
Me ha encantado la historia y cómo la has relatado, Jaordo.
Estoy con Madeleine de Cubas en que es una "triste gracia" que tu vida pueda llegar a depender de un tema así pero, desgraciada o agraciadamente, es lo que hay.
Un cordial saludo!!!
Marta.